jueves, 12 de septiembre de 2013

Mira a tu novia, ahora responde esto.

Mira a tu novia, ahora responde esto: ¿Cuantos hombres crees que estarían con ella? ¿Cuántos crees que están encantados con esa sonrisa que solo ella tiene? ¿Tiene varios no? Tú no sabes lo que ella siente, sufre mucho cuando le fallas, lo haces, pero sin embargo, te eligió, sí, a ti, para ella eres una persona llena de defectos e imperfecciones, y sin embargo, insiste en llamarte "perfecto".
Ella te ama, tal como eres, imperfecto. Ahora te pido, valora lo que tienes, muchos te envidian, están a la espera de tu primer error y entonces amigo mío, vas a verla en los brazos de otro, entonces te darás cuenta de que era la mujer perfecta, pero, ¿adivina? Será demasiado tarde.



miércoles, 11 de septiembre de 2013

~Es fácil decirlo, difícil hacerlo~

- No puedes estar así, supéralo, ya es pasado.
+Es fácil decirlo, difícil hacerlo.
-Si quieres estar bien, tienes que intentarlo, anímate, puedes con eso y con mucho más.
+Ese es el problema, no te puedes imaginar cuantas veces lo he intentado ya, pero ésto me esta ganando, ya no sé si quiero estar mejor.
-Tienes que intentarlo por ti, por tu bien estar, por tu salud, por lo que pueda llegar. Son cosas que pasan, no puedes estar así siempre.
+No lo entiendes, pero lo tengo más que claro, si estuvieses en mi lugar lo entenderías. Ganas de llorar, no querer hablar, sólo escuchar.¿Ánimo?¿Que es eso?, caminar sin saber donde, avanzar, sin saber donde, sólo observar, querer estar a solas, dormir para no sentir, accionar sin pensar, querer sentir aún más dolor. No se de que otra manera puedo demostrar que siento, no sé lo que siento. De verdad, ahora mismo, admiro profundamente a todas esas personas que se han perdido, pero que siguen con ganas de luchar.


martes, 10 de septiembre de 2013

~Te amo, te amo como nunca he amado a nadie~

+Buenos días pequeña. Empiezo por decirte que es irónico que te llame "Pequeña" porque realmente eres lo más grande de este mundo. A lo mejor no de estatura, pero si que tienes un corazón enorme. El corazón más real y sincero que he visto en mi vida. Eres mi chica. La niña que con una sonrisa me hace sentir que soy el mejor chico de este mundo, la misma que cuando me besa, me hace desaparecer del mundo, no ver problemas, solo sus labios en los míos. Llegaste a mi vida en un momento en el que no levantaba cabeza, y vienes tu, y no es que me levantases la cabeza, es que has hecho que en todo el tiempo que llevamos juntos, no la baje ni un solo instante, y si en algún momento he querido bajarla, ahí has estado tu, para con cualquier bobería, la levante de nuevo. ¿Sabes? Esto de sentir algo tan especial, tan inmenso y tan perfecto, es nuevo para mí. Has sido la única que ha sabido enamorarme, la única que cada día me enamora más y más con tan solo un gesto, una frase, o palabra que pronuncies por esa boca que tanto me encanta. Me encantaría decirte esto, susurrándotelo al oído, y empezar a darte esos besitos en el cuello que tanto te vuelven loca. Así si empezaríamos bien la mañana, porque tu sonrisa hace que la mía esté ahí, y por mi parte y si tu quieres, lo de "para siempre" para nosotros, solo va a ser el principio. Puedo decir con certeza que te amo, que te amo como nunca he amado a alguien, es increíble esto que siento, acaparas mi cabeza de una manera impresionante, que por cierto me encanta, y quiero que sea así todos los días de mi vida. Eres lo mejor que tengo, y que tendré siempre. Eres lo más grande, pequeñaja.
- No ser feliz a tu lado es algo imposible, ¿sabes? Ya, con esto, tengo razones por las cuales sonreír las 24 horas del día. Las demás buscan el novio perfecto, sin saber que lo tengo yo, y que lo voy a tener siempre. Me has alegrado la mañana, la tarde, y la noche. Gracias por ser como eres, por quererme con mis muchos defectos y pocas virtudes. Gracias por soportarme, pero sobretodo gracias por hacerme tan feliz como me haces, eso no lo consigue cualquier persona. Seremos los primeros en cumplir un para siempre, y no solo eso, también vamos a ser los primeros en superar todo ese tiempo. Te amo, te amo como nunca he amado a nadie. Eres mi vida, mi mundo, mi sonrisa diária, mi todo, y eso no lo va a cambiar ni nada, ni nadie. 

domingo, 1 de septiembre de 2013

Hombre y niñato.

Un hombre: Sé que muchas veces me he comportado como un cobarde, que no he sido lo suficiente para ti y que incluso en más de una ocasión te fui infiel. También tengo que reconocer que mi sonrisa se iba cada noche con la tuya, yo tan solo quería seguir a tu lado encontrar ese camino juntos pero veo que fue imposible. Tú siempre me preguntabas si te quería y que cuanto, yo siempre intentaba darte una cantidad indefinida algo que jamás escuchaste. A pesar de mis apariencias de mujeriego y prepotente siempre supiste como llevarme y como tratarme, fuiste la mejor del mundo y sé que ahora encontrarás algo mejor, a pesar de todo siempre intentaste mantenerme una sonrisa en la cara. Espero que todo te vaya bien.
Un niñato: Era una golfa cualquiera, hasta yo le abrí las piernas, la engañe y solo iba a ella cuando tenía ganas de echar un polvo. La tenía locamente enamorada, me río de ella en su cara, como quiero y cuando quiero. Le han dicho un millón de veces que estoy con otras tías a pesar de que sea verdad siempre se lo niego y no sé como pero siempre termina creyéndome jaja ingenua ¿verdad? Saldré por ahí con mis amigos y le diré que habían tías pero ninguna me ha gustado tanto como a ella. Cuando la vea que esta feliz le estropearé su plan yendo a ella de nuevo, no la quiero ni para mi ni para nadie. Acudiré a ella cuando tenga necesidades y tenga la pistola cargada. Será la gilipollas del barrio, todos saben que la engaño menos ella. Me enrollaré con una de sus mejores amigas pero le negaré todo. Le haré daño pero ella no podrá atacarme por ningún lado porque estará enamorada de mi.

Sólo sé que me gusta.

¿Que por qué me gusta? No lo sé. 
Quizás por sus ojos. Esos ojos que me hipnotizan. 
Tal vez por su sonrisa. Esa sonrisa que me hace reír pase lo que pase. 
Por sus pequeñas manías. Esas que tanto me desquician y que a la vez me gustan tanto de él…
Sus brazos. Esos brazos que desearía que me abrazasen a cada hora. A cada minuto. A cada segundo.
Sus obsesiones. Aquellas por las que no vive y tanto coraje me dan.
Me gusta por su seguridad. Esa que me transmite con solo pensarlo. Y por su inseguridad. La que me asusta y me da escalofríos. 
Por cómo camina. Por ser distinto de los demás. Por no dejarse influenciar y ser siempre él mismo. Porque con su simple hola, hace que se me pongan los pelos de punta y los nervios me coman viva.

Esa idea es lo único que te mantiene despierta.

Él se ha conectado. Abres su ventana de conversación, sonríes al ver su foto de perfil en pequeñito. La abres, y la minimizas. No la quitas, la dejas ahí, a la espera de ver ese circulo verde con un 1 en medio, señal de que esa persona te ha hablado. Esperas. Cambias tu estado, tu tablón lo actualizas cada 2 minutos, te etiquetas en 5 fotos, te unes a 10 páginas y empiezas a ponerle comentarios a todos sin razón, simplemente, para que cuando él le de a actualizar, te vea, vea que estás conectada. Tus visitas suben como la espuma, está claro que estás la primera. Continúas con estos cambios, abandonando a los demás que sí que tienen tiempo para hablarte. Abres su ventana de nuevo, la cierras indignada. Pero bajas la lista del chat hasta su nombre, observando si sigue ahí. Hasta que no puedes más y la vuelves a abrir, a la espera de si eso consigue algo. Nada. Los demás siguen hablando, impacientes. No respondes, no tienes ganas. Sólo lo esperas a él. Son la 1 de la mañana, estás cansada, mañana madrugas, pero no te vas, porque él sigue conectado, y aún tienes la triste esperanza de que te hable. Entonces se te ocurre la estúpida idea de que quizás se lo ha dejado encendido y en realidad no está. Esa idea te acompaña el cuarto de hora siguiente, con 4 estados, 15 tablones, 30 páginas y 25 comentarios nuevos. Esa idea es lo único que te mantiene despierta.

Ni yo misma me lo creería.

Podría decir que ya no me importa. Que cuando lo veo, lo miro como a los demás. Que no me gusta su sonrisa, sus ojos, ni la forma en que camina. Podría decir que no me hacen gracia sus tonterías. Que es un niño tranquilo, que no me hace reír. Podría decir que no quiero estar con él o que no lo echo de menos, que no lo miro o que no significa nada para mí. Podría decir que no me gusta nada de él, que no me llama la atención… y que cuando lo tengo cerca no sonrío. Podría decirlo, pero, ¿sabes? Ni yo misma me lo creería. 

Levántate de la silla, comienza a disfrutar.

Aquí no valen los ‘mi vida es una mierda’ y las ganas de morirse, las lágrimas, las tristezas, los malos recuerdos, ni los sábados quedándose toda la tarde en casa. No valen las caras largas, las discusiones, las ojeras y las depresiones. Para ser feliz soy hay que querer serlo y encontrar motivos para estarlo. ¿Ves eso de ahí delante? Se llama vida, y te queda un largo camino por recorrer para terminarla, así que levántate de la silla y empieza a disfrutar.

No te quiero a ti sin mí.

Es cierto, no sé lo que quiero. Pero sí sé lo que no quiero. No quiero que tus manos agarren a otra, no quiero que en tus brazos quepa otra cintura que no sea la mía, no quiero que despeines otro pelo ni que hagas sonreír a otra boca. No quiero que tus besos se los lleve alguien que no soy yo, ni quiero que sientas algo por un corazón que no es el mío. Y es verdad que no sé lo que quiero, pero si sé que no te quiero a ti sin mí.