sábado, 9 de agosto de 2014

¿Hola?

Abro los ojos, mi respiración es entrecortada, mis pulsaciones son demasiado aceleradas. 
Solo veo oscuridad, noto el frío calado en mis huesos, el silencio no es tranquilizador y el miedo se apodera de mi.
- ¿Hola? - Dije con la esperanza de que hubiese alguien, pero solo era mi propio eco quien pudo contestarme. 
Asustada palpé el suelo en busca de algo que pudiera ayudarme para saber dónde estaba. 
¿Secuestrada? ¿Un zulo? ¿Dónde y por qué me encontraba en aquel lugar? 
Solo pude encontrar el frío hormigón del suelo dañando y raspando mis rodillas. Sentía pánico, miedo, me sentía indefensa, hambrienta, helada. 
Arrastrándome por aquel lugar pude encontrar una caja de cerillas en la cual solo quedaba una, la encendí y por solo diez segundos aquella cerilla iluminó aquel lugar grisáceo y moribundo, una imagen apareció, estaban en el cementerio Hagruwey, era el funeral de alguien, no pude apreciar de quién, entre la gente vi a mis padres totalmente desconsolados, llorando sin ninguna compasión, había compañeros de clase a los que odiaba, gente que me había hecho la vida imposible, y no entendía que hacían todos ahí. Intenté ver el nombre de la lápida, 'Merian Harret 1998 - 2014'. 
Ahogué un grito en mi garganta, mientras mis ojos se convirtieron en una laguna de lágrimas, y mi mano tapaba la abertura de mi boca. Mi sudor era helado. 
En aquella lápida estaba escrito mi nombre y yo, me encontraba dentro de mi propia tumba.

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