Ella: ¿Te diviertes, no?
Él: ¿Qué?
Ella:Tener a un montón de tías detrás, jugar con todas y después dejarlas tiradas. Qué machote.
Él: Pero..
Ella: Cuando juegues con ellas ,al menos acuérdate que tienes una madre y hermanas .No hagas lo que no te gustaría que hicieran con ellas ,todo se paga en esa vida.
Live fast, die young ~ ¿Qué más da mi nombre y mi cara? Al final del camino yo quiero ser recordada, no vista ni llamada ~ Sonreír, por más extraño que sea el motivo ~ Stay Strong ~
lunes, 18 de agosto de 2014
domingo, 17 de agosto de 2014
¿Aún lo amas?
Él: ¿Qué pasó con tu relación?
Ella: Terminamos, hace mas de un mes.
Él: ¿Qué pasó?
Ella: Lo nuestro ya no daba para más .
Él: ¿Lo intentaron?
Ella: Muchas, muchas veces...
Él: ¿Cuál fue el motivo principal?
Ella: No lo sé,cuándo yo lo conocí y empezamos a salir. El cambió mucho conmigo, me prometió tantas cosas y no las cumplió, no era el mismo que yo conocí, de quien me enamoré, últimamente discutíamos mucho, yo tenía miedo que me vuelvan hacer pedazos el corazón...
Él: ¿Y aún lo amas?
Ella: Con todas mis fuerzas. Me hace tanta falta, cuántas veces he caminado sola tratando de no pensar en el, cuántas veces he cerrado mis ojos y prometía no llorar al recordar los momentos juntos, cuántas veces he imaginado su rostro en cualquier persona que veía, cuántas veces he necesitado tanto de sus abrazos, sus besos,sus caricias y de todas las palabras hermosas que me dijo al conocerme...
Él:¿Y crees que el aún te ama?
Ella: Lo dudo mucho, el ya es feliz lejos de mi, ya ha pasado tiempo y no ha vuelto a escribirme, no ha vuelto a llamarte, el ya no me necesita, es más, nunca me necesitó en su vida.
Ella: Terminamos, hace mas de un mes.
Él: ¿Qué pasó?
Ella: Lo nuestro ya no daba para más .
Él: ¿Lo intentaron?
Ella: Muchas, muchas veces...
Él: ¿Cuál fue el motivo principal?
Ella: No lo sé,cuándo yo lo conocí y empezamos a salir. El cambió mucho conmigo, me prometió tantas cosas y no las cumplió, no era el mismo que yo conocí, de quien me enamoré, últimamente discutíamos mucho, yo tenía miedo que me vuelvan hacer pedazos el corazón...
Él: ¿Y aún lo amas?
Ella: Con todas mis fuerzas. Me hace tanta falta, cuántas veces he caminado sola tratando de no pensar en el, cuántas veces he cerrado mis ojos y prometía no llorar al recordar los momentos juntos, cuántas veces he imaginado su rostro en cualquier persona que veía, cuántas veces he necesitado tanto de sus abrazos, sus besos,sus caricias y de todas las palabras hermosas que me dijo al conocerme...
Él:¿Y crees que el aún te ama?
Ella: Lo dudo mucho, el ya es feliz lejos de mi, ya ha pasado tiempo y no ha vuelto a escribirme, no ha vuelto a llamarte, el ya no me necesita, es más, nunca me necesitó en su vida.
sábado, 9 de agosto de 2014
¿Hola?
Abro los ojos, mi respiración es entrecortada, mis pulsaciones son demasiado aceleradas.
Solo veo oscuridad, noto el frío calado en mis huesos, el silencio no es tranquilizador y el miedo se apodera de mi.
- ¿Hola? - Dije con la esperanza de que hubiese alguien, pero solo era mi propio eco quien pudo contestarme.
Asustada palpé el suelo en busca de algo que pudiera ayudarme para saber dónde estaba.
¿Secuestrada? ¿Un zulo? ¿Dónde y por qué me encontraba en aquel lugar?
Solo pude encontrar el frío hormigón del suelo dañando y raspando mis rodillas. Sentía pánico, miedo, me sentía indefensa, hambrienta, helada.
Arrastrándome por aquel lugar pude encontrar una caja de cerillas en la cual solo quedaba una, la encendí y por solo diez segundos aquella cerilla iluminó aquel lugar grisáceo y moribundo, una imagen apareció, estaban en el cementerio Hagruwey, era el funeral de alguien, no pude apreciar de quién, entre la gente vi a mis padres totalmente desconsolados, llorando sin ninguna compasión, había compañeros de clase a los que odiaba, gente que me había hecho la vida imposible, y no entendía que hacían todos ahí. Intenté ver el nombre de la lápida, 'Merian Harret 1998 - 2014'.
Ahogué un grito en mi garganta, mientras mis ojos se convirtieron en una laguna de lágrimas, y mi mano tapaba la abertura de mi boca. Mi sudor era helado.
En aquella lápida estaba escrito mi nombre y yo, me encontraba dentro de mi propia tumba.
Solo veo oscuridad, noto el frío calado en mis huesos, el silencio no es tranquilizador y el miedo se apodera de mi.
- ¿Hola? - Dije con la esperanza de que hubiese alguien, pero solo era mi propio eco quien pudo contestarme.
Asustada palpé el suelo en busca de algo que pudiera ayudarme para saber dónde estaba.
¿Secuestrada? ¿Un zulo? ¿Dónde y por qué me encontraba en aquel lugar?
Solo pude encontrar el frío hormigón del suelo dañando y raspando mis rodillas. Sentía pánico, miedo, me sentía indefensa, hambrienta, helada.
Arrastrándome por aquel lugar pude encontrar una caja de cerillas en la cual solo quedaba una, la encendí y por solo diez segundos aquella cerilla iluminó aquel lugar grisáceo y moribundo, una imagen apareció, estaban en el cementerio Hagruwey, era el funeral de alguien, no pude apreciar de quién, entre la gente vi a mis padres totalmente desconsolados, llorando sin ninguna compasión, había compañeros de clase a los que odiaba, gente que me había hecho la vida imposible, y no entendía que hacían todos ahí. Intenté ver el nombre de la lápida, 'Merian Harret 1998 - 2014'.
Ahogué un grito en mi garganta, mientras mis ojos se convirtieron en una laguna de lágrimas, y mi mano tapaba la abertura de mi boca. Mi sudor era helado.
En aquella lápida estaba escrito mi nombre y yo, me encontraba dentro de mi propia tumba.
domingo, 3 de agosto de 2014
Perdón.
No entiendo la gente que pide perdón. Me termino dando cuenta que aunque venga una persona que me deba una disculpa y me la pida con un simple perdón no va a compensar todo el daño que hizo. La gente actúa con total liviandad, total haga la barbaridad que haga después te pide perdón y listo. Si, te ahorro, puedo ser un bicho raro, pero para mí “nos vemos” es “nos vemos”, “te llamo” es “te llamo”, “te quiero” es “te quiero”.Si yo digo que voy a estar ahí vos sabes que voy a estar ahí. Ahora cuando alguien me dice a mí que va a estar ahí lo dudo, porque se perdió el valor de la palabra. Te pueden fallar total después vienen, te piden perdón, y ya está, así de fácil. Pedir perdón no debería tomarse con tanta liviandad. El castigo precede al crimen decía Dostoievski, porque uno antes de cometer el crimen sabe el dolor que generará y asume la culpa. Esa culpa es el castigo ¿y uno pretende redimir esa culpa con un simple perdón? Un perdón no puede reparar lo que hicimos mal. Para pedir perdón antes hay que estar dispuesto a reparar. ¿De qué sirve pedir perdón cuando no hay manera de reparar lo que hiciste mal? Cuando no nos perdonan nos obligan a vivir con nuestro error, con nuestra culpa. Cuando no nos perdonan nos obligan a hacernos cargo de lo que hacemos. Un simple perdón no puede borrar el dolor que se causó. Pedir perdón es poner una tirita en una herida abierta que nosotros mismos provocamos. Insuficiente y a destiempo. Recién cuando nos hacemos responsables de lo que hacemos, ahí se puede empezar a construir algo distinto. Suplicando a los gritos, de rodillas, implorando en todos los idiomas, pedir perdón no alcanza, no repara, no alivia si no nos hacemos responsables de nuestras acciones. Cuando no nos perdonan nos obligan a vivir con nuestro error, con nuestra culpa. Porque un simple perdón no pude borrar el dolor. Hay cosas imperdonables aunque se pida perdón en todos los idiomas.
jueves, 31 de julio de 2014
______________;
Quizás sea el momento de decir adiós en una carta que no te voy a mandar, en una carta que no llegarás a leer. Una carta que después quemaré y dejaré que el viento y las cenizas se la lleven, y con ella todos mis sentimientos hacia ti.
Nunca pensé que llegaría a sentir algo tan fuerte por alguien que en realidad, no me ha dado motivos para hacerlo. Y me gustaría poder escribir un millón de líneas sobre los momentos que hemos pasado, pero desgraciadamente se cuentan con los dedos de una mano. Y la verdad no sé porque sigo haciéndome daño acordándome de algo que no nos llevó a ninguna parte.
Y por un tiempo no hacía más que culparme a mi misma, y en realidad, no ha sido todo culpa mía.
(Y eso no significa que esté quitándome las culpas)
Pero quizás, si tú hubieras pensado más en mi...
¿Sabes? No entiendo al destino.
Por qué pone en tu camino a una persona que no te va a querer. O por qué dejó que se alargaran las cosas.
No entiendo tantísimas cosas.. Y ojalá pudiera pedirte que me las explicaras, pero no tengo no tengo el valor, ni las ganas, de hablarte, y despedirme de ti.
Porque en el fondo todavía eres ese imbécil por el que pierdo la cabeza cada vez que me mira, por el que aparecen mil cosquilleos en mi estómago cada vez que pronuncian su nombre.
Pero alargar las cosas sólo sería una forma más de hacerme daño. Aunque he de confesar que me volvería masoca por ti.
Y algo de mi te detesta, y la otra está tumbada, con la mirada perdida, mordiéndose el labio inferior.
Qué imbécil haces sentirme a veces, y qué confusa. Porque sigo loca por ti.
Pero ya es hora de pasar página, y de esperarte cada viernes, cada sábado, y cada domingo.
Te quiero, o te quise. Adiós.
Nunca pensé que llegaría a sentir algo tan fuerte por alguien que en realidad, no me ha dado motivos para hacerlo. Y me gustaría poder escribir un millón de líneas sobre los momentos que hemos pasado, pero desgraciadamente se cuentan con los dedos de una mano. Y la verdad no sé porque sigo haciéndome daño acordándome de algo que no nos llevó a ninguna parte.
Y por un tiempo no hacía más que culparme a mi misma, y en realidad, no ha sido todo culpa mía.
(Y eso no significa que esté quitándome las culpas)
Pero quizás, si tú hubieras pensado más en mi...
¿Sabes? No entiendo al destino.
Por qué pone en tu camino a una persona que no te va a querer. O por qué dejó que se alargaran las cosas.
No entiendo tantísimas cosas.. Y ojalá pudiera pedirte que me las explicaras, pero no tengo no tengo el valor, ni las ganas, de hablarte, y despedirme de ti.
Porque en el fondo todavía eres ese imbécil por el que pierdo la cabeza cada vez que me mira, por el que aparecen mil cosquilleos en mi estómago cada vez que pronuncian su nombre.
Pero alargar las cosas sólo sería una forma más de hacerme daño. Aunque he de confesar que me volvería masoca por ti.
Y algo de mi te detesta, y la otra está tumbada, con la mirada perdida, mordiéndose el labio inferior.
Qué imbécil haces sentirme a veces, y qué confusa. Porque sigo loca por ti.
Pero ya es hora de pasar página, y de esperarte cada viernes, cada sábado, y cada domingo.
Te quiero, o te quise. Adiós.
- Abuelos -
"Abuelos"
Preciosa palabra, ¿verdad? sin duda mi palabra favorita.
Esas pequeñas y sabias personas, que admiramos desde pequeños, por su inteligencia, su bondad, y su cariño.
Por sus "¡pero qué grande estás" (y eso que te han visto el día anterior) "¡He crecido en una sola noche!"
Pensamos cuando somos pequeños. Cuando crecemos, simplemente les miramos con ternura, y reímos.
"¿Te has quedado con hambre? ¿te frío un huevo?".
¡Y eso que has comido por lo menos para 2 meses!
Cuando te achuchan los mofletes, ¡qué rabia! ¿pero en el fondo? Nos encanta.
¿Y quién mejor que nuestros abuelos para subirnos el ánimo?
"Cada día estás más guapa" "tengo la nieta más bonita del mundo" "mirar, esta es mi nieta, preciosa, ¿verdad?" Y es que jamás he escuchado a mi abuelo decirme que estoy fea, aunque esté recién levantada y con la baba colgando.
¡Y sus consejos! Jamás conocí a alguien tan sabio, alguien que haya vivido tantísimas cosas, y que le guste tanto compartirlo con los demás. Alguien que me haya abierto tanto los ojos, que me haya ayudado a superar tantas situaciones de mi vida. Alguien que a pesar de no tener la mejor vida del mundo, daría lo único bueno que tiene para ver a sus nietos felices.
Y eso me encantaba de mi abuelo, manteniéndose fuerte siempre, con esa sonrisa que te susurraba al oído "no pasa nada, todo está bien" y en realidad, mientras fuera a su lado, lo estaba. Todo estaba bien.
Esa persona, que más que nada en el mundo quisieras que fuera eterna, poderla estrechar todos los días entre tus brazos, y gritarle cada segundo lo imprescindible que es en tu vida. Que hasta el más mínimo detalle te hace sonreír.
Preciosa palabra, ¿verdad? sin duda mi palabra favorita.
Esas pequeñas y sabias personas, que admiramos desde pequeños, por su inteligencia, su bondad, y su cariño.
Por sus "¡pero qué grande estás" (y eso que te han visto el día anterior) "¡He crecido en una sola noche!"
Pensamos cuando somos pequeños. Cuando crecemos, simplemente les miramos con ternura, y reímos.
"¿Te has quedado con hambre? ¿te frío un huevo?".
¡Y eso que has comido por lo menos para 2 meses!
Cuando te achuchan los mofletes, ¡qué rabia! ¿pero en el fondo? Nos encanta.
¿Y quién mejor que nuestros abuelos para subirnos el ánimo?
"Cada día estás más guapa" "tengo la nieta más bonita del mundo" "mirar, esta es mi nieta, preciosa, ¿verdad?" Y es que jamás he escuchado a mi abuelo decirme que estoy fea, aunque esté recién levantada y con la baba colgando.
¡Y sus consejos! Jamás conocí a alguien tan sabio, alguien que haya vivido tantísimas cosas, y que le guste tanto compartirlo con los demás. Alguien que me haya abierto tanto los ojos, que me haya ayudado a superar tantas situaciones de mi vida. Alguien que a pesar de no tener la mejor vida del mundo, daría lo único bueno que tiene para ver a sus nietos felices.
Y eso me encantaba de mi abuelo, manteniéndose fuerte siempre, con esa sonrisa que te susurraba al oído "no pasa nada, todo está bien" y en realidad, mientras fuera a su lado, lo estaba. Todo estaba bien.
Esa persona, que más que nada en el mundo quisieras que fuera eterna, poderla estrechar todos los días entre tus brazos, y gritarle cada segundo lo imprescindible que es en tu vida. Que hasta el más mínimo detalle te hace sonreír.
lunes, 21 de abril de 2014
~ Déjame decirte, una vez más y todas las veces que haga falta que te quiero ~
Despídete de mi una, dos, tres veces, las que quieras pero no quiero últimas despedidas, ni un ''hasta mañana''. Quiero pasar toda una noche contigo, de aquí para allá, escondidos y que nadie nos encuentre. Saltarnos todos esas reglas y todas esas horas a las que nos han citado en casa. Quiero ver que todos nuestros temores se han ido, pero se han ido juntos, porque tú estás, porque yo estoy, porque estamos. Quiero que me des un poquito de tu adrenalina, de esa que me da la motivación que me falta cuando te echo de menos. Déjame ese rincón en tu cuello que tanto me gusta, déjamelo a mi, a mi nada más. Deja que tome tu pulso y seguir el ritmo de tu corazón que a veces enloquece y se acelera y a veces calma y se relaja. Deja que grabe tu olor en mi buena memoria por y para siempre, para no olvidarlo. Quedémonos sin dormir también, hablemos toda la noche y me acostaré a las cuatro de la mañana después de discusiones absurdas sobre quien quiere más a quien y dime buenas noches con una palabra que me haga dormir con una sonrisa en la cara, que perdure todo el día. Déjame adivinar tu sonrisa tras la pantalla. Y en nuestra batalla de ''yo te quiero más'' te dejaré ganar por puro sueño, pero te haré jurar que lo demostrarás y será nuestra pequeña promesa. Desde ese momento tendrás que hacerme sentir la princesa que dices que soy. Y repiteme hasta la saciedad que te gusta mi sonrisa. Sentémonos en un banco, en el nuestro, a mirar el cielo, a ''contar'' las estrellas, a besarnos sin sentido, a imaginarnos como será el mañana sin ti. Dame besos en el cuello mientras yo me río. Mírame de reojo y ríete que te encanta. Háblame de todas esas cosas que sabes y te prestaré toda mi atención mientras me enorgullezco de ti. Déjame buscarte las cosquillas. Déjame que sea tuya, deja que te escriba por todos lados, deja que te ame más que a nadie, deja que te diga que no hay persona que más me ha querido como tú, déjame decirte que no puedo expresarlo todo, que son como un millón de sensaciones cuando estoy contigo, que cada una de esas sensaciones son geniales y que nadie, nadie en este mundo me las hace sentir. Déjame decirte, una vez más y todas las veces que haga falta que te quiero.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

